Crónica Día 22 Campamento de Verano 2014 (II)

Crónica del martes 22 en el Campamento de Verano 2014 – Segunda parte
Como indicamos ayer, los pioneros, después de varios días de ruta, volvieron y nos dejan el relato y las fotos de ese periplo. Para que lo podáis apreciar mejor se muestra separado por cada día:

Día ( 17 )

«Salimos del campamento el día 17 a las siete, con tres horas de retraso a lo previsto. Teníamos pensado dormir en un pueblo llamado Navalperal pero debido a que estaba más lejos de los esperado, después más xxx primero paramos en Aliseda y después llegamos a un descampado y acampamos allí, a unos 13 kms. del campamento, aunque esa noche pasamos un poco de miedo, ya que Elena y Alicia decían haber encontrado un muro que a la mañana siguiente había desaparecido, tan solo era una roca.»

Día ( 18 )

«Al día siguiente llegamos a La Angostura y estuvimos dos horas jugando a “Puerto Urraco”. Posteriormente llegamos a Navalperal a tiempo para comer un delicioso arroz con tomate y pavo (algunos granos tenian complejo de dientes).
Ya conoceis a los pioneros, decidimos no andar más y nos quedamos allí a dormir. Esa noche entre los pueblerinos conocimos a uno muy especial, nuestro querido amigo Sergio… montado en su bicicleta, con gafas de sol, la gorra “p’arriba” y sus altavoces de playboy, con musicote a todo volumen.»
Día ( 19 )

«El siguiente día salimos en dirección a “la plataforma” y paramos a comer en una explanada al lado del río donde nos bañamos hasta que empezó a llover. Improvisamos un refugio con las lonas multiusos y nos resguardamos debajo haciendo ¿qué? JUGANDO A LAS CARTAS, para variar.
Cuando las goteras nos impidieron seguir jugando, decidimos salir a la aventura a andar bajo la lluvia. Tras dos agotadoras horas encontramos un refugio en medio de la montaña, nos metimos y allí nos cambiamos ya que las botas parecían cantimploras. Para pasar el rato jugamos al juego de “los personajes” durante 3 horas, cenamos una rica fabada con albondigas y dormimos todos apretaditos.»

Día ( 20 )

«El domingo por la mañana bajamos al pueblo, ya que hacía mejor día, y comimos en una gran explanada donde había otro grupo al lado del río. Estuvimos descansando y comiendo 2 helados cada uno hasta que atardeció, entonces subimos al mismo sitio donde habíamos dormido el segundo día. Allí nos esperaba nuestro gran admirador, Sergio, el cual nos siguió toda la noche hasta que nos acostamos.»
Día ( 21 )

«A la mañana siguiente nos levantamos a la misma hora que siempre y ¡Ah! ¡¡Sorpresa!! nuestro increíble monitor, Tito, nos había comprado bollería para desayunar. Salimos con fuerza de camino al campamento por carretera y paramos a comer en Aliseda donde nos comimos el esperado bocadillo de atún con tomate y un helado. Como siempre, sin prisa, a las 18:30 salimos hacía el campamento y llegamos sin ni siquiera el clásico séquito de moscas, ya que murieron a causa del olor.»